Cambiar de hábitos no es tan sencillo. Ya que cambiar hábitos viejos por nuevas conductas no es solo un evento o una decisión, si no un proceso. Una vez adoptamos un nuevo comportamiento debemos crear nuevas conexiones neurológicas relacionadas al nuevo comportamiento.
2. No seas duro contigo mismo. Sé compasivo, recuerda que este proceso no es tan fácil como tomar una decisión y ya.
3. La repetición es la clave, a pesar de que de vez en cuando repitas ese hábito que deseas cambiar. Cada vez que te des cuenta que el viejo regresó, celebra que tienes conciencia del mismo y al poder identificarlo lo puedes corregir.
4. Estructura: Utiliza herramientas que te ayuden a recordar tu meta, como por ejemplo, apoyo de un amigo, alguna foto, una frase motivadora que te recuerde que estas en proceso de lograr aquello que tanto deseas.
5. Envuelve a otros: Déjale saber a tu familia, amigos y compañeros de trabajo; y utilízalos como motivadores en tu proceso.
¡Recuerda! Cada camino y cada proceso es individual.