Nuestro cuerpo tiene un mecanismo que regula nuestro peso, de este modo puede mantener un peso constante o “set point”. En otras palabras, nuestros cuerpos están diseñados para mantener un peso estable, ¿Cuál es ese peso? El que genéticamente estas diseñado para tener, y este es diferente para todas las personas.

¿Cuál tu “set point”?
  • El peso que mantienes cuando escuchas y responden a las señales que te da tu cuerpo de hambre y saciedad.

  • El peso que mantienes cuando no estas a “dieta” o cambias tus hábitos de alimentación.

  • El peso al que regresas luego de aumentar o bajar de peso.

A través de la historia de la humanidad nuestro cuerpo ha evolucionado para ser súper eficiente y tu metabolismo no es la excepción. Cuando tu cuerpo pierde grasa corporal, esa perdida activa un mecanismo que estimula el hambre, disminuye la eficiencia de tu metabolismo y disminuye tu actividad física. En cambio, cuando nuestra grasa corporal aumenta, se activa otro mecanismo que disminuye el apetito, aumenta tus niveles de actividad y tu metabolismo.
Este mecanismo nos permitió sobrevivir todos a través de los años, desde la época pre histórica donde no abundaba la comida y había épocas de abundancia y escasez. En épocas de escasez donde las reservas de grasa bajaban, nuestro metabolismo respondía disminuyendo nuestro metabolismo y nuestros niveles de actividad. En cambio, en épocas de abundancia cuando nuestros niveles de grasa aumentaban, nuestro metabolismo y actividad aumentaba también. A través de los años aquellos humanos con mayor capacidad de almacenar grasa eran los que sobrevivían ya que su capacidad de guardar grasa era los que los mantenía vivos en épocas de escasez. INTERESANTE!!!! Así que, si nos dejamos llevar por esa premisa, el ser humano ha evolucionado para tener una mayor capacidad de almacenar grasa.
¿Quién es el encargado de recibir y enviar todas estas señales?
El hipotálamo, el hipotálamo juega un papel MUY importante en la regulación del hambre, tus niveles de actividad, la eficiencia de tu metabolismo, los cambios en tu peso, entre muchas otras cosas.

¿Cómo lo hace?

El hipotálamo percibe los niveles de diferentes hormonas entre ellos la leptina y la grelina que son fundamentales a la hora de regular el metabolismo y mantener el peso estable. Mientras más grasa corporal mas leptina se produce y al llegar al hipotálamo inhibe neuropéptidos que estimulan la ingesta de alimentos. En otras palabras, la leptina nos quita el hambre y activa el gasto energético en reposo con el fin de mantener o volver a ese peso estable o “set point”.
En cambio, la grelina es una hormona que se produce mayormente en el estomago y contribuye a sentir hambre. ¿Cuándo se produce grelina? Grelina se produce cuando los niveles de glucosa en sangre disminuyen y cuando bajamos de peso. Así que si bajas de peso tus niveles de grelina aumentan con el propósito de mantener o volver a ese peso estable o set point.
La grelina y la leptina no son las únicas hormonas que regulan el hambre, la saciedad y el peso, pero si juegan un papel importantísimo y constantemente están trabajando para mantener el balance en nuestro cuerpo y en nuestro peso.
Existen factores externos y internos que pueden interferir en este balance: entre ellos esta el estrés, enfermedades genéticas y las dietas. ¿Por qué las dietas? El estar constantemente en dietas restrictivas interfiere con la capacidad del ser humano de sentir hambre y saciedad, y aumenta el peso estable o “set point”. Esto se debe a que el cuerpo identifica los periodos de dieta como escasez y actúa acorde. En otras palabras, cuando estas a dieta el cuerpo aumenta la secreción de grenila y, a su vez, tu hambre aumenta, tu metabolismo y tu capacidad de hacer actividad física disminuye. ¿Nunca te pasa que cuando estas a dieta sientes mas hambre de lo normal? ¿Y te sientes cansada(o) todo el tiempo?
Cuando terminas el periodo de dietas y restricción tu cuerpo trabaja rápidamente para volver a recuperas esa grasa perdida y volver a tu peso estable o set point. Pero esta vez almacena un poco mas de grasa (peso) para prepararse para el siguiente periodo de escasez. Esto no te hace pensar, ¿Para qué me pongo a dieta?
Pero, ¿Qué puedo hacer? Lo primero que puedes hacer es escuchar a tu cuerpo, para recuperar tu capacidad de reconocer las señales de hambre y saciedad. Tu cuerpo tiene la capacidad de auto regularse y decirte cuándo comer y hasta que punto. Confía en él! Y permite que regule tu peso y llegues a ese peso estable o “set point” adecuado para ti.