La mayoría de las personas en lugar de ver el ejercicios como una actividad placentera, la ven como algo que ocupa demasiado tiempo, doloroso y agotador. Este enfoque del ejercicio nos hace menos activos, y descarta las actividades placenteras, los de movimiento más suaves y la actividad física de duración más corta. A pesar de que la cultura de la dieta nos hace creer que este tipo de movimiento “no cuenta”, la investigación nos dice todo lo contrario. Varios estudios han demostrado que el movimiento de baja intensidad, como la jardinería o la limpieza de la casa, contribuyó a reducir el riesgo de mortalidad, y que el ejercicio acumulado era tan beneficioso desde el punto de vista cardiorrespiratorio como el ejercicio de mayor duración. Si hace tiempo no haces ejercicios o si estas evaluando comenzar a activar tu cuerpo.
Primero debes escuchar las señales de tu cuerpo para tomar decisiones y elegir el tipo de movimiento que deseas practicar. Una herramienta que te puede ayudar es el menú de movimiento. Con un menú de movimiento tiene opciones para diferentes tipos de ejercicios y actividades que puedes hacer dependiendo del día. Que debe incluir un menú de movimiento:
1. Movimientos de duración corta 5 – 10 minutos
2. Movimiento estructurado (asegúrate que sean movimientos que disfrutes, dentro de tus capacidades físicas y mentales)
Clase de aeróbicos
Zumba Gimnasio
Yoga
Pasear el perro
Jardinería
Limpiar tu hogar
Jugar con tus hijos, sobrinos
¿Qué suena agradable en este momento?
¿Con qué tiempo cuentas?
¿Hay algún tipo de movimiento que podría ser útil para mí en este momento?
¿Hay algún tipo de movimiento que deba priorizar por motivos de salud, por ejemplo, ejercicios de fisioterapia?
Aquí les dejo un ejemplo:
